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La desconfianza en los médicos, no la indecisión acerca de las vacunas, es la principal causa de las brechas de vacunación en la comunidad hispana

Esta semana, los analistas de AM investigan cómo la desconfianza en los médicos está afectando las tasas de vacunación en la comunidad hispana. CNN reportó que, a medida que la vacunación continúa, ha habido un aumento alarmante en los casos de COVID-19 que los expertos creen es causado por la altamente contagiosa variante Delta. La variante se está propagando aproximadamente 50% más rápido que la versión que empezó a infectar a las personas a finales de 2019. Aunque las poblaciones hispanas y de raza negra se encuentran entre las más afectadas por el virus, las comunidades hispanas siguen teniendo un mayor riesgo de contraer infecciones por COVID-19 debido al retraso en ser vacunadas. Los expertos creen que el escepticismo acerca de las vacunas se origina en la desconfianza en los médicos y las prácticas poco éticas que han sido dirigidas a la gente de color.

El mes pasado, un reporte de Axios reveló algunas de las razones por las cuales las personas de color no confían en la ciencia. Danté Morehead, educador comunitario de salud del Centro Fred Hutchinson para la Investigación del Cáncer, cree que la injusticia en nuestro sistema médico ha contribuido a que los hispanos y la gente de raza negra desconfíen de los médicos y de la ciencia. “No estoy diciendo que nuestro sistema médico o nuestra ciencia sean por si mismos completamente racistas, pero están arraigados en inequidades que históricamente han explotado a las personas de color para hacer investigaciones, han caracterizado erróneamente síntomas o malestares y no nos han brindado acceso de igual calidad … y estas cosas afectan nuestra mejoría”, dijo Morehead. Él no es el único en indicar estos problemas. Según una nueva investigación publicada por la Junta Americana de Medicina Interna (ABIM, por sus siglas en inglés), existe racismo sistémico inherente dentro del sistema de atención médica. La encuesta indicó que cerca del 60% de los adultos dijeron que el sistema de salud de los Estados Unidos discrimina al menos “un poco” a las personas de color y cerca del 50% de los médicos asienten con esa declaración. Un poco más del 10% de los adultos hispanos reportaron discriminación por parte de un médico.

Además de la desconfianza hacia los médicos, las prácticas médicas carentes de ética son las culpables de la indecisión acerca de las vacunas. Miles de latinos fueron esterilizados en el siglo XX y esos recuerdos han resurgido durante la pandemia del COVID-19. El caso histórico Madrigal v. Quilligan fue una demanda de derechos civiles colectiva presentada por 10 mujeres méxico-americanas en 1978 contra el Centro Médico del Condado de Los Ángeles y USC por haber sido esterilizadas forzosa e involuntariamente. Las demandantes eran residentes del este de Los Ángeles, una comunidad predominantemente latina y con recursos médicos y educativos inadecuados. Según USA Today, durante el siglo XX, alrededor de 20,000 mujeres y hombres fueron esterilizados en California bajo las políticas estatales de eugenesia. Liany Arroyo, directora del departamento de salud local de Hartford, dice que además de las preocupaciones que los residentes latinos tengan acerca de la rapidez con que se desarrollaron las vacunas y acerca de los efectos a largo plazo que puedan tener, ellos son escépticos debido a incidentes históricos. “También hay cosas que sucedieron en la comunidad latina de las que no necesariamente siempre hablamos”, dijo Arroyo. Unas de aquellas cosas fueron los experimentos de la década de 1940 en los que el servicio de salud pública de los Estados Unidos utilizó a trabajadoras sexuales para exponer a los presos en las cárceles de Guatemala a enfermedades de transmisión sexual. Otro incidente ocurrió en la década de 1950, cuando mujeres puertorriqueñas de comunidades de bajos ingresos recibieron píldoras anticonceptivas experimentales sin que se les dijera que eran parte de un ensayo clínico.

Para ayudar a generar confianza y a promover el entendimiento, el Dr. Jorge Moreno, internista y profesor asistente de la Facultad de Medicina de Yale, creó un video en YouTube que describe su experiencia recibiendo la vacuna contra el COVID-19. Él afirmó que “había muy poca información disponible en español y poca información de parte de proveedores hispanos que hablen el idioma o puedan describir sus experiencias acerca de la vacuna”. El Dr. Moreno es parte de un número limitado de médicos hispanos en los Estados Unidos. Solamente en California, el alto número de infecciones y muertes por COVID-19 entre los latinos indica la escasez en el estado de médicos hispanohablantes que tengan un buen entendimiento de esa cultura. Un estudio hecho por la Iniciativa de Políticas Latinas de UCLA reportó que los médicos que hablan español son los que “reciben menos representación en la fuerza laboral de médicos de California”. El estudio también descubrió que hay alrededor de 62 médicos que hablan español por cada 100,000 hispanohablantes en el estado de California. Además, los médicos que tienen un buen entendimiento de la cultura hispana y hablan el lenguaje de sus pacientes pueden lograr mejores resultados, crear confianza, permitir que los pacientes sean más honestos acerca de sus síntomas y que estén dispuestos a recibir atención preventiva.

Los líderes de estas comunidades han sido enaltecidos para compensar por la carencia de médicos. Los hallazgos de un estudio de septiembre de 2020 revelan una correlación positiva entre la identidad hispana y la intención de vacunarse. El estudio indica que los funcionarios hispanos tienen una mayor capacidad de generar confianza que aquellos de raza blanca; por ende, los esfuerzos para promover la aceptación de la vacuna deben integrar las voces de aquellos que son parte de la comunidad hispana y reforzar la noción de que la vacunación es una responsabilidad que ayuda a todos los que son parte de ella.

Parinda Khatri, directora principal de la clínica de Cherokee Health Services en Tennessee y que trabaja para vacunar a diversas poblaciones en la región, ha tenido un gran éxito colaborando con promotoras, líderes comunitarias en la comunidad hispana. “Estas personas trabajan con proveedores de atención médica para obtener la información médica que necesitan difundir y luego salen en busca de la gente donde esta se encuentra. Este es un modo de comunicación que se construye con la fortaleza de los lazos comunitarios”.

Estos hallazgos respaldan el hecho de que los expertos en salud pública deben ahondar más en el entendimiento de los problemas sistémicos que están contribuyendo a la reducción de las tasas de vacunación entre ciertas poblaciones. Los hallazgos también indican que se debe proporcionar iniciativas estratégicas integrales para generar confianza entre grupos de personas que se han sentido devaluados e ignorados por profesionales médicos y el sistema de salud de los Estados Unidos.

Los analistas de AM continuarán reportando acerca de los factores que están impidiendo el incremento de las tasas de vacunación entre la población estadounidense. Si se perdió la primera o la segunda parte de esta serie, visite la sección de “Noticias” en nuestro sitio web para obtener más información.

AM LLC está trabajando actualmente en todo el país con varios estados y agencias de salud pública en pruebas, rastreo de contactos y programas de vacunación. Los condados, estados o socios de K-12 que estén interesados en asociarse con AM para apoyar a mitigar el COVID-19 deben comunicarse con el Dr. Christopher K Orlea en c.orlea@amllc.co. 

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