NEWS

¿La falta de tecnología y transporte impide a los hispanos acceder a los sitios de vacunación?

Los analistas de AM han estado informando sobre los factores socioeconómicos que están contribuyendo al retraso de las tasas de vacunación dentro de la comunidad hispana. En un artículo  anterior, nuestros analistas explicaron cómo las barreras del idioma y el acceso a información confiable acerca del COVID-19, no la indecisión con respecto a las vacunas, han sido dos de las principales razones por las cuales a lo largo del país las tasas de vacunación contra el COVID-19 son desproporcionadamente más bajas entre la población hispana. En este artículo, nuestros analistas informan cómo las barreras en la tecnología y el transporte impiden que la población hispana sea vacunada.

Si bien la respuesta a la pandemia ha permitido poder inscribirse en línea para recibir las vacunas contra el COVID-19, también ha destacado una brecha digital – la discrepancia entre los individuos que tienen acceso a Internet y los que no. Un análisis de los datos respaldados por varios estados muestra que las comunidades de minorías raciales y étnicas que carecen de acceso a Internet se han quedado atrás en la adquisición de una vacuna contra COVID-19 y algunos adultos mayores de estas comunidades no han podido programar citas en línea para poder vacunarse. Muchos hispanos también encuentran obstáculos al intentar navegar por el sistema de suministro de vacunas de Estados Unidos, que está diseñado para angloparlantes con acceso a computadores, teléfonos celulares inteligentes, transporte y horarios de trabajo flexibles. Según un artículo del New York Times, aunque las vacunas ya son ampliamente disponibles, las barreras para acceder a ellas y las limitaciones estructurales se interponen para poder incrementar las tasas de vacunación. “Nuestra gente no tiene correos electrónicos, no tiene computadores en casa”, dijo James Rudyk, director ejecutivo del Northwest Side Housing Center en Chicago, que administra clínicas de vacunas en Belmont Cragin, un vecindario mayoritariamente hispano. “Tienen teléfonos inteligentes, pero no están usando los sistemas de registro que requieren completar páginas y páginas de información”. En Filadelfia, PA, los proveedores de atención médica están observando la misma tendencia. Ellos plantean que las barreras como la ubicación de los sitios de vacunación, la programación de citas y la falta de transporte a los sitios de vacunación son las causas de la baja participación para recibir vacunas entre los hispanos.

El acceso inadecuado a Internet también resulta en la dificultad para hacer citas de vacunación. Un informe reciente de CNET sugiere que la discriminación por parte de las compañías de telecomunicación (redlining digital) está ocurriendo en comunidades de bajos ingresos. El artículo explica además que los mayores proveedores de Internet a menudo actualizan sus redes en las comunidades más ricas y evitan las comunidades de bajos ingresos. Como resultado, las comunidades más pobres a menudo no tienen Internet o están estancadas con líneas de Internet lentas que no satisfacen la demanda actual. Además, Microsoft estima que 120,4 millones de personas, o más de un tercio de la población de los Estados Unidos, no utilizan Internet a velocidades de banda ancha. Sin éste, las personas no pueden programar fácilmente citas de vacunación contra el COVID-19.

Si bien los gobiernos estatales y locales han desarrollado estrategias e incentivos para vacunar a más personas, muchos de estos gobiernos han omitido una pieza importante: cómo proveer transporte a las personas que no pueden llegar a los sitios de vacunación, para los hispanos mayores en particular. Según un artículo de PEW Charitable Trust, los hispanos que no tienen vehículos y no viven cerca del transporte público tienen más dificultades para llegar a los sitios de vacunación. El artículo declara que millones de adultos mayores y personas de color de bajos ingresos que corren un mayor riesgo de contraer COVID-19 no tienen automóviles ni viven cerca del transporte público. Algunos incluso están confinados en sus hogares y otros viven en áreas rurales lejos de los sitios de vacunación.

Se han propuesto varias soluciones para abordar estos problemas. El presidente Joe Biden ha prometido 65 billones de dólares a lo largo de ocho años para asegurar que todos los estadounidenses tengan acceso a banda ancha. Nueva Jersey ahora permite que las personas sin acceso a Internet se inscriban en las citas de vacunación por teléfono. Maryland lanzó una unidad de educación móvil para poder acceder a las poblaciones desatendidas que viven en áreas remotas. Para abordar los problemas con el transporte, Jane Campbell, comisaria de la ciudad de Davidson, Carolina del Norte, sugiere la asociación con los hospitales regionales para establecer sitios de vacunación que sean de autoservicio. Ella dijo: “podemos emplear a nuestros oficiales de policía, bomberos o voluntarios para manejar la logística y hacer que esto suceda”. Estas estrategias estatales abordarán algunas de las disparidades raciales que están afectando a los hispanos y las personas de color, pero hay aun más trabajo por hacer. Utilizando datos de investigación, quienes crean las leyes deben identificar cuándo y dónde la falta de acceso a Internet actúa como una barrera, para luego desarrollar soluciones localizadas que permitan a las personas acceder a los servicios de salud e información relacionada con ellos sin tener que usar Internet o depender de redes de transporte público que sean esporádicas y costosas.

AM LLC está trabajando actualmente en todo el país con varios estados y agencias de salud pública en pruebas, rastreo de contactos y programas de vacunación. Los condados, estados o socios de K-12 que estén interesados en asociarse con AM para apoyar a mitigar el COVID-19 deben comunicarse con el Dr. Christopher K Orlea en c.orlea@amllc.co.

Related NEWS